Diferentes tipos de plataformas que se utilizan en la educación.

¿Qué son las plataformas educativas?


Una plataforma educativa es un Sistema de Gestión de Aprendizaje, mejor conocido como LMS (Learning Management System por sus siglas en inglés), y su función principal es gestionar entornos de aprendizaje a distancia, administrando recursos que faciliten la interacción entre el alumno y el profesor.

Existen muchos tipos de plataformas virtuales de aprendizaje. La mayoría están diseñadas para trabajar a través de un ordenador o PC. En los últimos años las versiones para dispositivos móviles están ganando cada vez más terreno, ya que son los de mayor uso entre los jóvenes.


¿Cómo surgen las plataformas digitales?


En 1924 el psicólogo Sidney Pressey presentó la primera "máquina de aprendizaje": tenía la forma de una máquina de escribir con dos ranuras; en la primera se mostraban preguntas, y en la segunda el estudiante “alimentaba” a la máquina con su respuesta, luego accionaba una palanca para que la máquina arrojara el resultado.

No fue hasta 1990 que apareció la primera plataforma digital educativa conocida como FirstClass, que ofrecía servicios de correo, conferencias en línea y foros de discusión académica. La primera versión no tuvo la popularidad esperada debido a las limitaciones tecnológicas de la época, pero gracias a ella surgieron versiones mucho más innovadoras que hasta la fecha siguen vigentes.

 

 

¿Qué ventajas me ofrece una plataforma educativa?

Suele pensarse que una plataforma educativa solo sirve para emular virtualmente el ambiente de un aula y poder así dirigirla a distancia, pero en realidad las plataformas digitales ofrecen muchas otras ventajas. Estas son algunas de ellas:

 

1. Crear e importar contenido e-learning

No solo hablamos de preparar una clase en línea, sino de generar material interactivo y gestionar recursos migrados de otras fuentes en diversos formatos, ya sean enlaces, documentos digitales o libros electrónicos, videos o presentaciones multimedia, audios, gráficos e incluso programas interactivos, funcionan como recursos que marcan la diferencia ante una clase presencial.

 

2. Optimizar recursos académicos

Al ser contenidos digitales, la mayoría no exigen demasiado espacio ni mantenimiento. Los contenidos académicos digitales se pueden reutilizar, modificar y actualizar de forma casi ilimitada. Esta flexibilidad en el uso de los contenidos nos permite optimizar recursos y prescindir de mucho material físico, lo que supone un enorme ahorro de tiempo y dinero para tu institución.

 

3. Diversificar los recursos de clase

A diferencia de la clase presencial, las plataformas educativas abren un mundo de posibilidades al integrar recursos tecnológicos que enriquecen la experiencia de clase.

Los juegos interactivos, seminarios en línea, recorridos virtuales a museos o trabajar en proyectos colectivos en tiempo real son algunas de las ventajas que las plataformas educativas nos permiten incentivar la interacción con los alumnos de una manera ingeniosa y creativa.

 

4. Incrementar la interacción y la comunicación

Enviar mensajes masivos y personalizados de forma inmediata, calendarizar fechas relevantes para los cursos, programar horarios para realizar exámenes o entregar actividades. En general, la plataforma educativa impulsa todo un sistema de comunicación que destaca por su eficiencia en el manejo del tiempo y la información.

5. Monitorear el desempeño de los alumnos de forma sincrónica o asincrónica

Poder evaluar a los alumnos y su desempeño en tiempo real (de forma sincrónica) siguiendo detalladamente el proceso de aprendizaje y los progresos obtenidos, o bien, preparar clases y contenidos que el alumno pueda realizar de forma asincrónica, dándole flexibilidad y autonomía para organizar sus tiempos y determinar el mejor momento para estudiar.

 

6. Automatizar labores administrativas


No importa que trabajes con un grupo reducido o con varios grupos a la vez, una plataforma educativa profesional te permitirá sistematizar aquellas tareas administrativas que de otra manera implicarían una fuerte inversión de tiempo y recursos humanos. 

Sabemos que llevar registros de asistencia, listas de inscripción, evaluaciones, estadísticas y métricas de aprovechamiento no son una tarea sencilla, pero con las plataformas es posible automatizar la mayor parte de este trabajo y ajustarlo a nuestras necesidades administrativas.

 

 

 

 

Tipos de plataformas educativas

Las plataformas educativas suelen clasificarse en tres tipos:

Plataformas de software libre

Son aquellas plataformas donde sus desarrolladores liberan el código con el cual fueron diseñadas, de tal manera que el software pasa a ser libre para su instalación, uso y modificación sin tener que pagar una licencia de uso.


Existen varias opciones gratuitas en el mercado que se volvieron muy populares desde 2002; sin embargo, a pesar de ser muy eficientes, su interfaz es poco intuitiva y amigable con los usuarios, ya que su función es cubrir las necesidades básicas de un sistema LMS, pero no cuentan con opciones de personalización.

 

Plataformas de desarrollo propio

Son plataformas diseñadas “a la medida” de la institución o del proyecto que la solicite. La ventaja más evidente es que son cien por ciento personalizables para cubrir todos los requerimientos educativos y administrativos. 

 

Plataformas educativas de uso comercial

Son creadas por empresas o instituciones educativas que ya conocen las necesidades del mercado académico. Son la opción más rentable por su alto nivel de confiabilidad, asistencia técnica y bajo costo.



 

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